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LA NOTICIA DESTACADA
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Una lamentable discusión se dio este jueves en la Cámara de Senadores entre Carlos Núñez (de la ANR) y Pedro Santa Cruz (del PDP). Fue a causa del rechazo al proyecto de ley que modifica varios artículos de la vigente carta orgánica policial. La Cámara Alta rechazó los cambios introducidos en Diputados.

Momento en que la discusión entre Senadores sube de tono.
Todo comenzó con una fuerte discusión verbal entre ambos senadores, cuyos lugares dentro de la Cámara están bastante cerca.
Según se pudo confirmar con las imágenes de la sesión de este jueves, fue Santa Cruz quien se levantó en un momento de la discusión y le propinó un golpe en el hombro a Núñez.
Este último había manifestado más temprano que su colega del Partido Demócrata Progresista lo había pateado y que tendría que recurrir incluso a chequeos médicos.
Santa Cruz por su parte dijo a los medios de prensa que no consideraba que nada haya ocurrido.
Tras los reclamos de otros senadores por lo acontecido, la mesa directiva estaría evaluando sanciones, informó la periodista de ÚH, Diana González.
Lo que se analiza es un caso de violencia verbal entre ambos legisladores. Núñez estaba molesto por la derogación de la ley que pretendía dar prerrogativas a la Policía Nacional para detener personas sin la necesidad de contar con orden judicial.
El "desafío" de Petropar a las empresas vendedoras de combustibles, para que bajen los precios de sus productos, comienza a tener respuestas.
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| El emblema Petrosur anunció la baja de precios de sus combustibles. |
El Emblema Petrosur anunció a través de sus directivos, la disminución de sus precios: Activa Plus 95 Octanos a Gs. 5.690, Activa 90 Octanos a Gs. 4.990, y Diésel Sumo Aditivado (Tipo 1) a Gs. 5.200.
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En las academias militares del mundo se estudia la Batalla de Curupayty como una de las mayores muestras de ingenio y pericia guerrera. Fue la más resonante victoria del ejército paraguayo en la Guerra de la Triple Alianza. Este 22 de septiembre se conmemoran 150 años de la epopeya, en medio de un valioso trabajo de rescate de las históricas trincheras.

Las trincheras de Curupayty, recuperadas con las estacas de madera, como se hicieron hace 150 años. | Juan José Brull.

Las estacas puntiagudas contenían el avance de los enemigos. | Juan José Brull.
Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman (UH)
"Han tenido que pasar 150 años para que podamos volver a ver a las trincheras de Curupayty como eran originalmente", dice la educadora humaiteña Vicenta Miranda Ojeda, mientras admira el trabajo de rescate y reconstrucción del histórico campo de batalla, en vísperas del sesquicentenario.
Un numeroso grupo de soldados y técnicos del Regimiento de Caballería 2 (RC2) de Ñeembucú, bajo la dirección del general Derlis Piris y la supervisión del intendente de Humaitá, Víctor Bordoli, se ha encargado de volver a cavar la larga zanja de 2.000 metros de longitud y de rellenarlas con puntiagudas estacas de madera, exactamente en el mismo lugar y de la misma manera en que se había hecho hace un siglo y medio bajo la conducción del general José Eduvigis Díaz.
"Ahora la gente va a poder ver cómo eran realmente las trincheras de nuestra más heroica batalla, el día en que 5.000 paraguayos vencieron a 20.000 invasores aliados, y que en tan escaso tiempo fueron capaces de construir una portentosa obra defensiva que no tiene parangón en la historia militar", destaca la profesora Vicenta, directora de un museo privado en Humaitá y una de las más fervientes defensoras de la recuperación de los sitios históricos en el Sur del país.
El 150° aniversario de la Batalla de Curupayty se cumple este jueves 22 de septiembre, pero el acto central de recordación se hará al día siguiente, el viernes 23, para que el presidente de la República, Horacio Cartes, pueda estar presente.
La ceremonia central incluirá un discurso del presidente Cartes frente al monumento principal en honor al general Díaz y a los combatientes de Curupayty, una recordación histórica de la batalla a cargo del historiador militar coronel Roberto Olmedo, la entrega de una corona de laureles y el descubrimiento de una placa recordatoria por los 150 años. La banda de músicos y el cuerpo de cadetes de la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López interpretarán la Canción al Mariscal López y luego se ofrecerá un recorrido guiado por las trincheras y los sitios de combate.
"Quienes conocen este lugar se sorprenderán con los cambios que se han realizado. Un lugar que estaba prácticamente olvidado, al que resultaba muy difícil acceder en los años anteriores, hoy está totalmente limpio, con caminos mejorados, con las trincheras recuperadas y con nuevas instalaciones, realizadas en un 85% con recursos municipales", destaca Vicenta Miranda Ojeda.
Y lo más importante es que los trabajos continuarán, dotando al lugar de baños, quinchos y parrillas para que se convierta en un lugar turístico con todas las comodidades básicas.
"Es la promesa que tenemos de nuestras autoridades, principalmente del intendente de Humaitá, de que esto nunca más caiga en el olvido y se convierta en un sitio a donde la gente pueda acudir a rendir homenaje a los combatientes de Curupayty, nuestros héroes más victoriosos", relata la educadora.
Aquellas dos horas que resultarían eternas

El plano de la Batalla de Curupayty, recientemente agregado en el sitio histórico. | Juan José Brull.
"Amanhá descangalharei tudo isto en duas horas (Mañana destruiré todo eso en dos horas)", había asegurado el jefe de la Marina brasileña Joaquim Marques Lisboa, el almirante Tamandaré, el 21 de septiembre de 1866, en vísperas del ataque aliado contra el Fuerte de Curupayty.
Tras haber capturado de los paraguayos el Fuerte de Curuzú, en la batalla del 3 de septiembre de 1866, a orillas del río Paraguay, los aliados estaban seguros de que harían lo mismo con el de Curupayty, que se encontraba a unos 2 kilómetros del lugar, río arriba.
El ataque a Curupayty estaba previsto para el 17 de septiembre, pero las fuertes lluvias que cayeron, obligaron a posponer el operativo.
El presidente argentino Bartolomé Mitre asumió el comando de todas las tropas aliadas para atacar Curupayty, pensando que iba a ser una acción bélica rápida y fácil.
"Desayunaremos en Curupayty y cenaremos en Humaitá", era la consigna que corría entre los aliados.
La estrategia de Mitre y los aliados era bombardear primero las posiciones paraguayas con los 22 barcos de la Escuadra brasileña y luego dirigir un ataque frontal a bayoneta, simular una retirada para que los paraguayos salgan en persecución, para más tarde dar media vuelta y batirlos fuera de la fortaleza.
Pero los paraguayos tenían otra idea. Convencido de que una derrota en Curupayty significaría perder gran parte de la campaña bélica, el mariscal Francisco Solano López ordenó trazar un plan de defensa, en el que intervinieron el coronel inglés Jorge Thompson, el coronel húngaro Francisco Wisner de Morgenstern y el coronel húngaro Luis Federico Myszzowski.
Sobre este plan, López convocó a sus principales oficiales y les preguntó qué opinaban. Fue cuando el general José Eduvigis Díaz le dijo en guaraní: "Parece muy bueno en el papel, pero si construimos así las trincheras, no vamos a atajar a los kamba".
López le encargó entonces que dirija el operativo de construir las trincheras, adaptando los planos a su intuición y su sentido práctico.
Esa misma noche del 8 de septiembre, Díaz inició la construcción de las trincheras de Curupayty. Trabajando en turnos, los 5.000 hombres se pusieron a excavar túneles y zanjas, cortar árboles y preparar abatises.
La trinchera de 2.000 metros conectaba un terreno alto con la laguna Méndez. "Con la arena levantada se construía un ancho muro, detrás del cual se levantaron las plataformas de los cañones sobre una base de madera dura y montículos de tierra", destaca el historiador militar Hugo Mendoza, autor del libro Curupayty.
"Detrás de la línea de abatises se construyó un foso mortal, en cuyo lecho, estacas puntiagudas apuntaban hacia arriba. Este pozo tenía 3 metros de ancho por aproximadamente 2 metros de profundidad. Inmediatamente después venía el parapeto con abrigos para el personal como para las municiones. Frente a este parapeto el terreno fue cortado por zanjas y en el borde de ellas fueron acumulados troncos, raíces, espinas y todo material que pudiera obstaculizar la progresión enemiga", refiere Mendoza.
Una derrota catastrófica
Contra esa colosal obra de ingeniería bélica construida en menos de diez días se toparon los aliados cuando empezaron su ataque al amanecer del 22 de septiembre de 1866.
El bombardeo de los barcos brasileños contra las trincheras paraguayas duró casi cinco horas, en lugar de las dos horas que había prometido el almirante Tamandaré para terminar con todo, y no alcanzaron casi a dañar a los paraguayos porque el alto barranco y los muchos obstáculos visuales no les permitía a los brasileños ver a dónde apuntar. El fuego de los cañones iba para cualquier otro lado.
Cuando empezó el ataque por tierra, cerca del mediodía, con dos columnas argentinas y dos brasileñas, se encontraron con las estacas puntiagudas dentro de los fosos cubiertos de agua, con las murallas de abatises y con los soldados paraguayos muy bien protegidos en sus trincheras, haciendo blanco fácil contra el enemigo.
Los aliados "caían segados, de esta manera, por centenares. Retrocedían, horriblemente destrozados, se arremolinaban, recibían refuerzos y volvían a la carga, siempre con el mismo infortunado resultado", relata Mendoza.
Alrededor de las cuatro de la tarde, Mitre se convenció de que su ataque se había convertido en una catastrófica derrota, y ordenó la retirada. En el campo quedaban cerca de 5.000 cadáveres de soldados aliados, mientras las bajas entre los paraguayos no habían llegado a 100. Según Mendoza, "por cada paraguayo muerto, murieron aproximadamente 50 aliados".
El resultado de la batalla de Curupayty tuvo una trascendencia enorme: "en el orden militar, paralizó al Ejército de la Alianza, que demoró un año en recobrar el ánimo y reiniciar su actividad", según el historiador Hugo Mendoza.
La profesora Vicenta Miranda Ojeda, una de las mayores impulsoras del rescate de la historia de Curupayty y Humaitá, dice que hace 150 años "triunfó más que nada la fuerza moral y física de esos cinco mil soldados, que en tan escaso tiempo fueron capaces de construir una portentosa obra defensiva que no tiene parangón en la historia militar, sin desconocer el diseño que surgió como resultado de la tecnología y por supuesto el heroísmo de un oficial como lo fue el General Díaz, que aceptó el desafío con la certeza de no fracasar, asumiendo lo que implicaba si los resultados fueran adversos".
La profesora Vicenta hoy se siente reconfortada al ver que, por fin, el sitio histórico de la Batalla de Curupayty está siendo puesto en valor. "Hoy debemos honrar a nuestros soldados, a nuestros héroes, con el trabajo tesonero y honesto, sea cual fuere el lugar en que nos toque actuar", destaca, comprometiéndose a seguir trabajando para que las nuevas generaciones valoren en su justa medida lo que fue la gran epopeya de Curupayty.
Empezar a ver tutoriales para saber qué hacer de las tapitas de las botellas para no contaminar el ambiente, fue una de las iniciativas que hizo Librado Valdez (28) hace más de 4 años.
MAPA. Mostrando su obra de arte que hizo con las tapitas, es un trabajo que lleva mucho tiempo.
“Juntaba todos los días hasta que empecé a ver tutoriales de cómo podía hacer algo productivo y llamativo con esto, hasta que me ideé y empecé a dibujar. Primero hacía cualquier cosa, pero ahora ya le doy forma”, contaba Librado.
El artesano, como él se hace llamar, contó que para hacer el mapa de Paraguay necesitó de 400 tapitas de todos los colores y para hacer el mapa de América usó más de 1.500.
“Tengo una despensera que me junta también, pero hasta ahora de la calle sigo juntando. De paso, ayudo a sanear el ambiente. Quiero llegar a las 30.000 tapitas para hacer más grande mi obra”, decía Valdez.
Librado, además de ser un artesano también es profesor particular quien enseña a niños que van a la primaria.
“Ya vino mucha gente a ver y a pedirme para que le haga algo, pero el tema es las tapitas y el diseño que quiera, todo en base a eso, también se pasa el presupuesto” he’i Librado, quien también hace obras con latitas de cervezas convirtiéndolas en motos de aluminio o algún que otro personaje.
Eva Parini, propietaria de la Granja Francisca, una posada turística ubicada en la zona del Guairá, volvió a hacer hoy un desesperado llamado de ayuda a las autoridades para sofocar el incendio en la zona. El mismo se inició ayer en horas de la tarde en un sector de la Cordillera del Yvytyruzú (que se sitúa a 18 kilómetros al este de la ciudad de Villarrica), específicamente cerca del establecimiento de su propiedad.

En comunicación el el periodista Nino Silguero, corresponsal del Grupo Nación en esta parte del país, la señora Parini aseguró que hasta éstas horas ya son más de 100 hectáreas las que se quemaron. La dotación de bomberos de Villarrica que llegó hasta el sitio, acompañado del guardaparques, prácticamente nada puede hacer para controlar el fuego por falta de implementos.
“Esto está incontrolable, pedimos a la gente de la Seam, de otras instituciones, que se hagan sentir porque a éste paso todo se va a quemar. El perjuicio ya es demasiado grande. La gente que vivimos en esta zona estamos comenzando ya a resentir nuestra salud por causa del humo. Los pocos bomberos que están no pueden hacer casi nada”, señaló la mujer, a través de radio Panambi Vera.
El cuerpo de Bomberos de Colonia Independencia (que cuida la zona) tiene 7 efectivos activos, que están desde ayer trabajando en el sitio. En principio, un sólo bombero y el único guardaparques trataban de controlar el incendio hasta esta mañana.

Los socorristas no tienen elementos adecuados para trabajar. Foto: Gentileza.
Sobrevuelo
Por su parte, Joaquín Roa, ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, dijo a la 800 AM que tomó conocimiento del incendio hace apenas una hora y media. Informó que se está preparando un sobrevuelo por la zona para delimitar el área afectada e implementar las medidas más acertadas para sofocar las llamas.
“En una hora más tendremos apoyo de la Fuerza Aérea para sobrevolar el lugar. Hay infraestructura para combatir éste tipo de incendios”, dijo.