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lunes, 5 de marzo de 2018

A martillazos habrían asesinado a Alecio Dresch y su nieto Leonardo

Lo que se denunció como un secuestro en realidad fue un macabro plan para matar a las víctimas a modo de venganza, según investigadores. Ayer desenterraron sus cuerpos a 1.500 metros de la casa.


El colono brasileño Alecio Dresch y su nieto Leonardo Farías Dresch fueron hallados muertos ayer de mañana, a metros de donde fueron llevados el 23 de octubre de 2017, en la propiedad del productor, en la colonia Margarita, de Nueva Toledo, Caaguazú.

Al inicio se habló de un caso de secuestro, ya que los delincuentes habían exigido el pago de 300.000 dólares por el rescate; sin embargo, al tercer día el teléfono celular del productor había quedado apagado y ya no hubo contacto alguno. Posteriormente, gracias al cruce de llamadas realizado por los investigadores de la Policía se pudo dar, el 4 de noviembre, con quienes habrían perpetrado el secuestro, los hermanos Josemar y Jozemar Borba Pruzzak, Yésica Patricia Hoffmann, entre ellos. Pero de Alecio y su nieto nada se pudo saber.

Ayer, los agentes de Antisecuestros encontraron los cuerpos en una fosa común, a orillas de un arroyo, a 1.500 metros de donde fueron llevados a la fuerza. Aparentemente, fueron asesinados el día mismo a golpes de martillo, ya que encontraron uno de estos elementos de uso en las gomerías junto a la fosa.

La fiscala Zunilda Ocampos maneja la hipótesis de que fueron ejecutados el mismo día en que fueron llevados, por lo que se supone que "se trató de una venganza y no de un secuestro torcido".

Uno de los detenidos, en este caso Josemar Borba Pruzzak, novio de Yésica Patricia Hoffmann, fue llevado en helicóptero para indicar con precisión el sitio donde fueron enterrados los cuerpos.

Josemar Borba era tractorista de Alecio Dresch y por razones de la vida enamoró a la esposa del nieto, Yésica Patricia, quien era pareja de Félix Paredes Dresch.

La mujer convivió por unos cinco años con Félix, nieto de Alecio y primo hermano de Leonardo, y tras la separación se habría iniciado un juicio por la tutela del hijo que tuvieron, que fue establecida a favor del padre. Según la investigación, esta situación podría ser uno de los motivos del secuestro y posterior muerte de las víctimas.

Fueron a la zona personal de Criminalística y de Laboratorio Forense para levantar evidencias; también la fiscala Ocampos, quien podría cambiar la carátula de la imputación por homicidio doloso.

Están con prisión preventiva y con imputación por secuestro y asociación criminal Jozemar Borba Pruzzak (26), Josemar Borba Pruzzak (30), Yésica Patricia Hoffmann López (23), ex pareja de Félix Paredes Dresch, uno los nietos de Alecio; Darcy Longarett (41), Revair Ramos Ferreira (36), Edson Duarte Ferreira y Reineiro González González (42).

Una semana después fue detenido en Paraguarí David Pruzzak de Freitas, quien había indicado el lugar donde fueron enterradas las víctimas; sin embargo, en esa oportunidad no hallaron los cuerpos.

Los restos fueron trasladados en helicóptero a la Morgue Judicial de Ciudad del Este para la autopsia.

Comunidad habla de problema de distribución de bienes

Desde aquel 23 de octubre cuando Alecio Dresch y su nieto Leonardo Farías fueron secuestrados, la pequeña comunidad de la Colonia Margarita del distrito de Nueva Toledo, Departamento de Caaguazú, hablaba de un problema familiar y se especulaba sobre un drama de disputa por bienes.

Una de las hijas de Alecio Dresch se había separado de su marido, un paraguayo que antes de casarse no tenía absolutamente nada y todo lo que fue ganando fue gracias al trabajo de los Dresch.

El paraguayo, de apellido Paredes, fue descubierto siéndole infiel a su esposa, una de las hijas de Alecio Dresch. Luego vino la demanda de divorcio que salió a favor de la hija del colono brasileño.
La mujer se quedó con las tierras que anteriormente ya pertenecían a su familia, con los grandes negocios que el matrimonio tenía en común.

Para Paredes, solo quedó algún negocio de poca importancia, situación que no le gustó, ya que pretendía quedarse con todos los bienes, pero tuvo revés judicial.
Según se comenta en la zona, varios colonos le escucharon decir que la cosa no iba a quedar así, como queriendo vengarse de la familia.

La Colonia Margarita es chica y todos se conocen, por lo que dicha situación fue el comentario general
luego de registrarse el secuestro que terminó con el asesinato de abuelo y nieto.

UH

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